Busca un rato para ti, creándote un espacio adecuado:

Con velas una planta, una imagen o lo que te haga sentir bien.

Escribe:

1- Qué cosas externas e internas quieres soltar y no llevarlas al 2024 (situaciones, juicios, dudas, obsesiones, carencias, adicciones de todo tipo, automatismos…)

2-Te pones frente a tu alma y la pides perdón. No un perdón vacío sino siendo consciente del daño que te haces a ti mismo saboteándote el seguir tu camino de Vida, después la dices a tu alma:

Te amo, gracias por este malestar que me sigue avisando de que he de cambiar de dirección, gracias, gracias, gracias.

3-Después te imaginas que llamas a todos tus antepasados y que aparecen delante de ti.

Todo lo que quieres soltar les pertenece también a ellos. Seguramente tú estás pillado y por tanto repitiendo lo que ellos sintieron y vivieron, pero se fueron sin saber resolver.

Te toca a ti hacerlo.

Coges todo lo que ya no quieres seguir viviendo e imaginas que haces paquetes con todas esas cosas y hablas con ellos diciéndoles:

Gracias  por vuestras vidas, me quedo con todos vuestros aprendizajes, con vuestra fuerza y coraje en las vidas que vivisteis.

Os devuelvo lo que no es mío:

Aquí les das todo lo que ya no quieres seguir cargando:

situaciones, juicios, dudas, obsesiones, carencias, adicciones de todo tipo, automatismos..

Os pido vuestras bendiciones para ser feliz, exitoso y amoroso.

Somos un clan que camina de retorno al origen, al Dios bueno. Esos odios, temores, juicios, obsesiones, creencias de carencia que habéis sufrido y que yo he recibido de herencia os lo devuelvo para poder hacer un nuevo camino en paz interior y en abundancia y así quedar todos libres de estas cargas.

Imagina como todos reciben esos paquetes, cada uno el que le corresponde, aquí no pienses, solo déjate llevar por tu intuición.

Y les pides sus bendiciones para ser felices:

Imaginas como ahora todos están en paz y te dan el paso para ser feliz y exitoso.

Después imagina como todos se van, desaparecen de tu vista

Y tú, libre de todas esas cargas te das la vuelta y comienzas un nuevo caminar en libertad y con las fuerzas renovadas.

4-Terminas el ejercicio dándote las gracias por este acto de liberación para contigo mismo.

Es importante que este ejercicio lo hagas a modo de un pequeño ritual, con consciencia plena de lo que estás haciendo, de tu liberación  y con determinación de lo que quieres y de lo que ya no quieres en tu vida.

Mariña García

Coach para la vida